Joomla ServiceBest Web HostingWeb Hosting
ANÁLISIS GRÁFICOS

Análisis gráficos

Los déficits de Asia Pacífico salen a escena

 

El mes de noviembre ha sido prolijo en noticias relacionadas con determinados países de Asia. Birmania, China o Corea del Norte han copado las páginas de los periódicos, mostrando que esta región trasciende al exotismo. Haciendo una lectura somera de las razones por las que esos países han sido protagonistas, la conclusión es clara: el Estado de Derecho es una entelequia en ellos.

Empecemos por China donde el comunismo, sigue presente y sin visos de cambiar. Este gigante apuesta por la peligrosa fórmula libertad económica-censura política que puede traer dramáticas consecuencias. Hasta ahora, con este juego le ha ido bien a Hu Jintao. Sin embargo, Corea del Sur, Australia o Japón, las grandes democracias consolidadas de la región, no están tranquilas por la opacidad que se desprende de todas las acciones chinas, especialmente en el terreno militar, sin olvidar el patrocinio, cada vez menos encubierto, de las dictaduras regionales.

El aperturismo de Pekín no es tal y un buen ejemplo es que sigue siendo “cantera” para la concesión de los Premios Nobel de la Paz. El último de ellos, Liu Xiaboo, no podrá recogerlo personalmente. Tampoco sus familiares. Es más, la diplomacia china ha logrado que otras pseudo-democracias como Rusia o Irán, no estén presentes en la gala de Oslo.

Sigamos con el panorama regional. Birmania es un país desconocido donde la dictadura lleva campando a sus anchas desde hace varias décadas. La situación de Suu Kyi nos ha ilustrado un poco mejor qué sucede allí. Elecciones irregulares (más bien fraudulentas), arrestos domiciliarios, campos de desplazados en la frontera con Tailandia, un gobierno que se queda para sí la ayuda humanitaria enviada por donantes internacionales...

Todo esto es Birmania. Por lo tanto, no caigamos en  triunfalismos cuando analicemos la liberación de Suu Kyi o el hecho de que a ésta le hayan permitido ver a su hijo después de 10 años. Puro maquillaje, pura cosmética. Cambios para que la statu quo no se altere lo más mínimo.

Dentro de este cuadro regional no podemos olvidarnos de Corea del Norte. El poderoso régimen militar ha creado un programa militar y nuclear extremadamente peligroso como se vio en su ataque a Yeonpyeong. El desafío a la comunidad internacional ha sido grande. Estados Unidos debe seguir apoyando al gobierno de Seúl a pesar de las amenazas constantes de Pyongyang.

Este ataque se ha cobrado la vida de dos militares surcoreanos. Curiosa forma la que tiene el país comunista de pagar a su vecino del sur la ayuda humanitaria que recientemente le ha brindado para paliar los efectos de las hambrunas. Peculiar manera la de querer volver a la mesa de las negociaciones 5+1, solución por la que apuesta Pekín pero no Seúl.

Como hace casi sesenta años, el mundo está pendiente de lo que suceda en la península coreana. Más que nunca el liderazgo occidental, especialmente por parte de Estados Unidos y Reino Unido, debe ejercerse sin contemplaciones. La UE, asimismo, tiene una buena prueba para su tan cacareada política exterior donde no bastará la manida muletilla de “condenamos profundamente”.

En cuanto a China, a la que todos consideran la parte fundamental para la resolución del conflicto, debería dejar de pensar únicamente en sus intereses personales y hacer que prime el interés general. Con ello se convertiría un socio fiable para la comunidad internacional.

Finalmente, esta crisis provocada por Corea del Norte ha puesto de manifiesto la importancia que para Asia Pacífico tendría llevar a buen puerto algún tipo de integración política y militar (esto es, que trascienda a la meramente comercial) como ya propusieron hace escasas fechas Australia y Japón. Entonces, esas propuestas fueron rechazadas debido a una mala concepción de la soberanía nacional, que en última instancia ha permitido la perpetuación, incluso consolidación, de numerosos Estados fallidos en Asia Pacífico.