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ANÁLISIS GRÁFICOS

Análisis gráficos

Nativos Americanos. La vida en la Reserva.

 

Cuando pensamos en la historia de los Estados Unidos, tendemos a pensar en las Trece Colonias, su Declaración de Independencia, primeros presidentes, un país formado por inmigrantes llegados de Europa en busca de nuevas oportunidades, en definitiva, su historia a partir del siglo XVII o XVIII. Sin embargo, ésta no es más que la historia reciente de un país que cuenta con miles de siglos de población indígena, puntualmente recordada y estereotipada  en los famosos Western cinematográficos de los años cincuenta. Es justo la historia y la situación actual de esta población indígena la que abordaré en el siguiente artículo.

Existen diferentes teorías sobre el poblamiento del continente americano, pero a pesar del aislamiento al que geográficamente estaba sometido, parece ser que los primeros sapiens accedieron desde Asia a las actuales tierras de Alaska por el estrecho de Bering hace aproximadamente cuarenta mil años. Desde entonces hasta la primera llegada de Colón al continente, los contactos no habían sido muy fructíferos ni constantes.

En un primer momento, los europeos quedan sorprendidos por las nuevas sociedades que encuentran. Sin embargo, a lo largo de los siglos, la idea de evangelizar y poseer el territorio fue mermando las pacificas relaciones iniciales. Desde el último cuarto del siglo XX, la relación con los nativos norteamericanos cambió espectacularmente  más de lo que lo hiciera durante los primeros 500 años de contacto.

Ya a mediados del siglo XIX, los nuevos inmigrantes europeos se encontraban con un país en progreso, con excedente de población y falto de las utópicas oportunidades que venían buscando. La expansión hacia el Oeste[1] basada en la doctrina del Destino Manifiesto[2] fue la perfecta alternativa a seguir para los nuevos colonos.  De este modo, en el Acta de Cesión de Tierras de 1862, se declaraba legítima la posesión de las tierras deshabitadas del oeste para cualquier ciudadano que las ocupara más de cinco años. Pero estas tierras no estaban deshabitadas, sino que pertenecían a multitud de pueblos indígenas que las habían ocupado miles de años atrás. Se inició entonces el conflicto de fronteras, las históricamente naturales pertenecientes a la población nativa y las nuevas “fronteras legales” que ofrecía  el país.

Aunque como hemos dicho, los primeros contactos fueron pacíficos, la diferencia de intereses hizo que los encuentros se volvieran violentos y se sucedieran las guerras.  Los nativos a pesar de ser fuertes guerreros no pudieron hacer frente a las armas de fuego y su mundo quedo destruido en apenas pocos años. La población india [3]descendió de dos millones de nativos a doscientos cincuenta mil a finales del siglo XIX debido a asesinatos y el contagio de simples enfermedades como gripes, resfriados o viruelas para las que sus cuerpos no estaban preparados. Los nuevos ocupantes relegaron a los nativos  a una situación marginal histórica que llega hasta la actualidad. Fueron obligados a servir a los nuevos terratenientes, a hablar en inglés y vestir trajes típicos de la época, mataron a sus búfalos además de acabar con sus rituales y creencias, muy aferradas a las tierras que habitaban. La reacción de los indios fue constante, se enfrentaron en numerosas ocasiones a los nuevos invasores liderados por valientes jefes. Muchos de ellos pasaron a la historia, así como Toro Sentado, Jerónimo, Caballo Loco… todos ellos hoy en día mitificados y aunque derrotados por el enemigo, fueron los primeros impulsores de la lucha por la búsqueda de derechos para los indios.

Desde finales del Siglo XIX y a lo largo del XX,  los objetivos de la nación en referencia a los indígenas fue el hacer de ellos ciudadanos americanos, integrarlos en la nueva sociedad creada y olvidar así la invasión de sus tierras agrupándoles en las conocidas Reservas indias. Estos territorios, presentan un régimen de soberanía limitada, es decir, los indios gozan de autodeterminación, pero a su vez dependen del Ministerio de Interior mediante la Bureau of Indian Affairs[4]. Esta oficina, nace con el objetivo de evitar la extinción de los pueblos indígenas de Norteamérica, fomentado sus tradiciones culturales y modos de vida en la medida de lo posible. A fin de cuentas trata de ser un intermediario entre el gobierno y las tribus, pero no todas ellas forman parte de la  B.I.A por lo que el éxito no es del todo patente.

Las reservas ocupan alrededor del 4% del territorio estadounidense y albergan más de quinientas tribus agrupadas en agencias, a su vez cada agencia cuenta con un jefe indio. Las reservas reciben servicios proporcionados por el estado como educación básica, ayuda social, ley y orden, pero según los jefes indios, éstos servicios son más deficientes que en el resto del país.

Las reservan cuentan con algunas leyes especiales, ilegales incluso en otros estados del país,  que poco ayudan al desarrollo de las mismas. Así, la Ley para la Reglamentación del Juego en las Tierras Indígenas de 1988 permite a los indígenas abrir casinos y salas de juego en sus territorios.  A su vez, esta ley, exime de impuestos a toda ganancia que se genere en la propia reserva, por lo que estos territorios se han convertido en un perfecto lugar para el disfrute de los juegos de azar  llegando incluso a multiplicar por cuatro  los ingresos anuales que Las Vegas aportan al país.

Por esta causa, un gran número de indios de las reservas presenta fuertes adicciones al juego. Además, el país concedió a estos territorios el privilegio de la compra-venta de alcohol y tabaco exentos de impuestos lo que provoca en la mayoría de las ocasiones conductas agresivas y mayor índice de suicidio. Casi el 12 % de la población indígena norteamericana muere por estas causas.

La idea original de “preservación cultural” que pretendía Estados Unidos al crear estas reservas, no ha sido del todo acertada. Muchas de ellas tienden hoy en día a ser parques temáticos donde los turistas pagan para que los nativos representen sus ancestrales modos de vida. Ofrecen además al visitante hoteles lujosos, polideportivos, actividades para todas las edades, exhibiciones…

Ya desde los años cuarenta del siglo XX se inician los primeros  movimientos en defensa de los indios. El American Indian Moviment denunciaba por primera vez la situación de discriminación a la que se veían relegados los indígenas, así como la imposibilidad de conseguir empleos de responsabilidad o la revisión de la legislación impuesta por el país.

Hoy en día, los descendientes de aquellos primeros indios, siguen luchando por los derechos de sus antecesores. Algunas otras asociaciones así como el “Fondo de Distribución especial de Indian Gaming” pretenden conseguir que los casinos paguen sus impuestos correspondientes para mitigar los problemas de ludopatía, programas de desintoxicación de drogas y alcohol… Por otro lado en California, donde viven más de cien tribus indígenas diferentes, algunos programas tratan de recuperar las tradiciones y rituales de sus antepasados y mantener vivos los valores fundamentales de aquellos primeros pobladores americanos.

 


[1] Movimiento conocido como el Far West.

[2] Ideal estadounidense creado  a mediados del siglo XIX que justificaba  la expansión del Atlántico al Pacífico basándose en  un destino implícito de la nueva nación.

[3] Originalmente llamados indios por los primeros europeos conquistadores, ya que creyeron haber llegado a la India. Desde entonces el término fue aceptado haciendo referencia a los nativos americanos o Native American.

[4] (B.I.A) Oficina de Asuntos de Indios Americanos. Creada en 1819.