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ANÁLISIS GRÁFICOS

Análisis gráficos

Diferentes perspectivas de la etnia gitana

 

La presencia de la etnia gitana en la Península Ibérica data del siglo XV, y si nos extendemos a Europa, estudios linguísticos han demostrado, que los gitanos emigraron desde el suroeste de la India hacia occidente hace aproximadamente un milenio. Actualmente existe presencia gitana en todos los países del mundo y la población mundial de gitanos se estima en 12 millones.

La historia de España nos habla de discriminación institucional desde 1499, cuando se promulga la Primera Pragmática antigitana, que obligaba a la comunidad a asentarse en un oficio conocido o a abandonar el territorio. Los diferentes reinados de los Austrias también fueron marcados por esta tónica, llegando incluso a prohibirles usar signos distintivos de su forma de vida o su lengua. También los Borbones llegan a hacinar a los gitanos y a limitar sus desplazamientos, incluso a promover su trabajo forzoso.

La situación jurídica de los gitanos, el reconocimiento de su existencia legal, se registra en la Constitución de 1812, no obstante siguen teniendo identificaciones particulares y de sus propiedades hasta principios del siglo XX. Continúan, en el régimen de Franco, los gitanos siendo objeto de graves discriminaciones y, en la actualidad, pese a reconocimientos constitucionales, siguen siendo uno de los colectivos peor valorados socialmente, según el último barómetro del Centro español de Investigaciones Sociológicas (CIS).

En España viven actualmente más 660.000 gitanos según datos de la Fundación Secretariado Gitano, lo que supone un 1,5% del total de la población española. Ello evidencia una minoría cuya realidad ha de importar a los ciudadanos y a la política española, puesto que convivimos en un número tal que discriminar a uno solo de ellos sería estar discriminando a un colectivo que supera en número a algunas Comunidades Autónomas españolas.

El Informa ‘Discriminación y comunidad gitana 2009? revela que los campos en los que con mayor frecuencia los gitanos sufren discriminación son, por orden descendente de número de casos de discriminación denunciados: el tratamiento de la etnia en los medios de comunicación (un 30% de las denuncias son de esta índole), el empleo (25%), el acceso a bienes y servicios (11%) y el acceso a la vivienda (10%). Por contra, apenas se perciben denuncias relativas a actos discriminatorios en materia de acceso a la salud, de atención policial o en la administración pública.

Lo cierto es que la sociedad española asume que queda mucho camino por andar en materia de integración. Los que no pertenecen a esa etnia, por lo general, han asumido una idea estereotipada del gitano como trilero, que puede engañarnos, estafador, incluso violento que no tiene porqué estar relacionada con la realidad.

No se trata de que, por el hecho de ser gitano, se delinca más, sino de que hemos creado una imagen a partir de una minoría que ha cometido delitos, claro que también deberíamos tener en cuenta que muchos no gitanos delinquen y no por ello creemos ser todos iguales. Las soluciones de integración pasan, casi en todos los casos en mirarse a uno mismo antes de juzgar a los demás, y si hacemos esto observamos que nuestro propio diccionario de la RAE define gitano como “que estafa u obra con engaño” en su acepción número 4, usándose como adjetivo coloquial. Observando esto podemos descubrir el arraigo de esta discriminación, presente en la propia lengua española.

En este mes de abril se ha celebrado la II Cumbre Europea sobre los gitanos, y España ha sido la encargada de acogerla en Córdoba. La federación de asociaciones de gitanos Unión Romaní ha hecho públicas las conclusiones a las que se ha llegado en forma de una serie de postulados referentes a la realidad del pueblo gitano que el Parlamento Europeo, representado en esta cumbre, ha ratificado. En esta Cumbre se ha reconocido la grave situación que atraviesan los gitanos europeos: víctimas de una discriminación sistemática, así como sometidos a la pobreza extrema y a la exclusión social en muchos casos.

Las reivindicaciones más destacables de las organizaciones gitanas a nivel europeo pasan por la consecución de tres puntos clave, según la Fundación Secretariado Gitano, que forma parte de la coalición: responsabilidad de las autoridades nacionales en su deber de proteger a la población gitana de la discriminación; la consecución del acceso igualitario a la educación, sanidad y vivienda para la población gitana; y el apoyo y capacitación de los integrantes de este colectivo a través de la participación en la vida cívica y económica del país.

En esta misma línea, nace en marzo de  2008 la Coalición Europea de Política Gitana, como conglomerado de ONG europeas con el objetivo común de provocar en la Unión una respuesta ante la discriminación y desigualdad que sufre la población gitana en toda la comunidad Europea y que es reconocida desde su instancias: el informe EU-MIDIS de abril de 2009 revela a la comunidad gitana como la comunidad más vulnerable dentro del conjunto de Europa a sufrir situaciones discriminatorias.

Esta coalición europea es, precisamente, uno de los muchos ejemplos del importante desarrollo con el que en la actualidad cuenta el tejido asociativo de la comunidad gitana en Europa. Esto es un signo inequívoco de sus ganas de conseguir la integración y la convivencia plenas, de hallar un equilibrio entre las diferencias culturales que conviven en cada país, y en cada comunidad dentro de los países, en definitiva, de dejar de ser juzgados para pasar a ser valorados.