Inmigración y lengua de acogida
El aprendizaje de la nueva lengua o lenguas es una de las primeras necesidades que tiene la población inmigrante con idiomas diferentes a los de la sociedad de acogida. En el contexto social, laboral y escolar, el aprendizaje de la lengua es un factor fundamental para el desarrollo global del individuo y su integración en la sociedad de acogida.
La inclusión de los inmigrantes en los países receptores se puede ver desde muchos puntos de vista (social, laboral, político, cultural, igualdad de derechos), nosotros la entendemos como “el proceso a través del cual alguien no perteneciente a una sociedad viene a incorporarse al funcionamiento diario de ella más o menos como los nativos que la constituyen”.
De esta definición podríamos deducir que en todo proceso de integración una de las primeras necesidades que surgen por parte de los inmigrantes adultos que desconocen la lengua nativa del país al que emigran es acceder a un curso de aprendizaje de dicho idioma, en la medida en que la comunicación es un elemento inherente a todo ser humano y factor clave en su proceso de socialización.
En España, existen miles de organizaciones que integran programas de enseñanza de español en el marco de su política global de atención a la población inmigrante. Muchos de estos cursos, no sólo contemplan el aprendizaje de dicha lengua, sino que tienen un alto matiz integrador, teniendo en cuenta todas las visiones de integración que se han apuntado con anterioridad y se dirigen, tanto al individuo como a la familia y a la comunidad en su conjunto. Sin embargo, no siempre cumplen su finalidad, ni educativa (enseñanza del español) ni integradora, ¿por qué?
En este artículo se quieren presentar algunas de las razones por las que los programas de aprendizaje de español para inmigrantes adultos a pesar de su alta demanda, cuentan, al mismo tiempo, con un gran número de abandono y ausentismo.
Uno de los primeros puntos a tener en cuenta es que, generalmente, los inmigrantes, antes de migrar, vivían plenamente integrados en sus países de orígenes, independientemente de su condición social y nivel educativo, eran individuos autónomos y de pleno derecho. Estos mismos individuos cuando llegan a los países receptores se encuentran que las normas, costumbres, modos y, sobre todo, la lengua son diferentes. Si en sus países de orígenes no tenían ningún problema en realizar tareas tan cotidianas como hacer la compra o realizar una tarea administrativa, en la nueva sociedad que los acoge, las formas cambian y aunque tengan nociones de la lengua de acogida, estas tareas antes tan naturales se convierten en una nueva barrera.
En los últimos años se ha avanzado mucho en la didáctica dirigida a colectivos específicos y, en este podemos encontrar manuales dirigidos a inmigrantes que centran sus programas en dichos ámbitos (presentación personal, información sobre la ciudad, barrio o pueblo, uso del transporte público, compras, visitas médicas, búsqueda de vivienda y empleo, tramitación de documentos, burocracia administrativa y gestiones, etc) y tienen en cuenta no solo los objetivos culturales sino también la interculturalidad de las aulas (presencia de alumnos de diferentes nacionalidades y culturas).
Esto nos lleva a un segundo punto: el profesorado. Si se habla con cualquier usuario de dichos cursos todos suelen comentar que en su trayectoria, siempre se han encontrado con "gente muy buena que los ha ayudado mucho". Eso está muy bien, pero hay que tener en cuenta que en un curso de español, no basta con la buena voluntad para impartirlo. La mayoría de las clases de español para inmigrantes son impartidas por voluntarios cuya formación es muy variopinta pero que casi todos tienen algo en común: las buenas intenciones y la falta de formación, tanto en ELE (Español como Lengua Extranjera) como en materia de inmigración. Estas carencias hacen que los mecanismos que se intentan llevar al aula por parte de los programas, se quede en solo eso, un intento.
La formación de profesores específicos para este área es una de las preocupaciones que se plantean en el Manifiesto de Santander: La enseñanza de segundas lenguas a inmigrantes: “el profesorado es uno de los agentes clave en el proceso educativo. La enseñanza de segundas lenguas a personas inmigrantes y refugiadas precisa de docentes especialistas que puedan garantizar un nivel de calidad equiparable al que existe en el resto de oferta educativa”.
Con esto llegamos a un tercer y último punto: La formación especializada. Parece que si se habla una lengua, enseñarla no debe ser un problema. Ante un requerimiento de personas voluntarias para impartir clases de español para inmigrantes, la demanda por personas con diferente formación es alta, pero normalmente sin estudios específicos en el ámbito.
Aunque en la actualidad en los estudios de formación de profesorado ELE se está introduciendo la materia y como ya se ha dicho con anterioridad, existen varios manuales en el mercado, la importancia concedida a la misma es muy pequeña, dejando de lado temas relacionados con el área de la inmigración y sus aspectos sociales. Algunas entidades ofrecen estudios específicos, pero no se puede considerar que se haya llegado al nivel deseado.
Es necesario potenciar la investigación en la adquisición de segundas lenguas para este colectivo, involucrando en ello a especialistas de ambas disciplinas (ELE e inmigración) para conseguir así una formación específica en el ámbito de la enseñanza del español para inmigrantes. Además, desde los programas de las distintas entidades y asociaciones, se debería fomentar dicha formación entre sus voluntarios para obtener así unos cursos de calidad.
En definitiva, si entendemos que el conocimiento de la sociedad de acogida y la integración en la misma, pasa por los cursos de español, es necesario tener en cuenta estos tres factores, entre otros (visión de los propios usuarios, sentimiento paternalista por parte de los profesores, un mal entendimiento de la integración, visión negativa de la inmigración, etc), y aunque actualmente la línea de trabajo va en esa dirección, convendría aplicarla con más seriedad en todos los proyectos que actualmente se están llevando a cabo para obtener mejores resultados en todos los actuales programas.





