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ANÁLISIS GRÁFICOS

Análisis gráficos

Competencia cultural en el trabajo con inmigrantes sin hogar

 

La década de los noventa estuvo marcada por la crisis europea de los Balcanes, suceso bélico que desplazó a la población civil hacia países de la órbita europea. Las personas autóctonas de la antigua Yugoslavia, que huía de la los horrores de la guerra, empezaron a dejarse ver en los recursos de atención a PSH, desplazando a los usuarios tradicionales de dichos recursos de atención y generándose así las primeras tensiones convivenciales.

Desde este acontecimiento histórico y el previo de la caída del muro de Berlín la población procedente de Europa del Este aumentó significativamente en los recursos de la red de atención. Era entonces poco abundante pero existía también población originaria del vecino Portugal y de Marruecos, así como procedente de países latinoamericanos que en algunos casos como Perú o Ecuador no requerían visado de entrada a España.

A lo largo de esta última década el fenómeno migratorio se ha globalizado y la afluencia de población inmigrante procede de lugares tan remotos como el Sur de África, Mongolia o países de oriente medio.

Las cifras sobre el impacto creciente de la inmigración en el fenómeno del sinhogarismo no dejan lugar a dudas: si el año 2000 comenzaba con cifras de atención en las que cerca del 20% de población atendida era inmigrante, cinco años más tarde se alcanzaba el 50% de atención a personas de origen inmigrante.

Si las PSH son “aquellas personas, mayores de edad, que hacen de la calle su espacio de vida o de relación, y que se encuentran en situación de riesgo social o exclusión social, de forma intermitente o estable “ (según el Procedimiento de Actuación con PSH en situación de emergencia social, Samur SOCIAL), los inmigrantes sin hogar suman a esta definición su nacionalidad (diferente a la española) y bagaje de precariedad previa en sus países de origen, con antecedentes que dificultan su acceso posterior a la red normalizada[1]. Proceden del Norte de África (31%), América Latina (24%), Europa del Este (24%), Unión Europea (8%) y África Subsahariana (8%)[2]. Esta distribución por su lugar de origen ratifica la globalización del fenómeno y la importancia de los grupos ya referidos (africanos, latinos y europeos del Este).

Así pues, el fenómeno migratorio ha estado muy presente en el quehacer profesional de las personas que trabajamos para la población sin techo. Han debido ser tomadas en cuenta nuevas perspectivas de intervención atendiendo a un enfoque multicultural, lo que, en la práctica, se ha visto reflejado en la consideración y adopción de nuevas prácticas como la integración de la dieta Halal (islámica), el enfoque del idioma o costumbres familiares en el caso de las familias de etnia gitana, los rituales médicos de la población africana y los aspectos relacionados con la mujer en ciertas culturas.

La nueva realidad sociocultural ha marcado también los modelos de intervención. Si no hace mucho eran los trabajadores sociales los que salían a la calle con una metodología de outreach asertivo (búsqueda activa, trabajo en red y con el entorno) con un enfoque de atención individual; hoy los equipos de intervención son más multidisciplinares. De este modo, tomando como ejemplo el Servicio de Emergencias Municipales de Madrid, Samur SOCIAL, gestionado por la entidad privada ASEM Grupo 5, en él encontraremos 117 profesionales, que se organizan en: 5 unidades móviles distribuidas en distintos turnos, 2 unidades móviles de apoyo a la intervención, 12 equipos de calle, personal auxiliar de atención a la unidad de estancias breves, trabajadores sociales que atienden la central de comunicaciones, una psicóloga, una auxiliar administrativa, una coordinadora de equipos de calle, un coordinador de unidades móviles y un coordinador general.

Este servicio de titularidad municipal atiende a la población en general del municipio de Madrid en cualquier ámbito de una emergencia social, definida como una situación sobrevenida y que ocurre de forma inesperada (mayores desorientados, menores desamparados, catástrofes naturales o accidentes, etc.), y a las PSH. Se presta en el contexto natural en que viven las PSH: la calle, entendida como el espacio y medio vital de las PSH a la vez que como espacio público y lugar donde se lleva a cabo la intervención social. El aumento progresivo de los flujos migratorios se refleja también en las atenciones que tienen lugar en los municipios de Madrid: el 39,2% de las PSH atendidas son extranjeros. El aumento porcentual de los inmigrantes en el fenómeno del sinhogarismo tiene una segunda explicación y es que comparativamente, los inmigrantes tienen un acceso menor a los recursos más normalizados (MR, Pensiones…) permaneciendo con más frecuencia en la calle o en centros de baja exigencia.

Sobre la intervención propiamente dicha con inmigrantes en situación de calle, algunas dificultades que se encuentran derivan de la necesidad, además de interpretación (lingüística), de un trabajo de mediación cultural con los recursos. El trabajo con el colectivo en situación irregular o indocumentados presenta dificultades añadidas como pueden serlo las barreras sociales y administrativas (de hecho, sirva como ejemplo, hay recursos de alojamiento para PSH que no admiten inmigrantes indocumentados).

Ante estas nuevas perspectivas y para concluir, en la actualidad los equipos de intervención con PSH son más multidisciplinares e interculturales que nunca y se orientan a la persona y a la sensibilidad cultural en la prevención de los factores excluyentes , intentando hacer valer el lema de la red de promoción de la salud e inclusión social SMES Europa: “right and dignity”. Han adaptado, en definitiva, su misión y visión de equipo, evolucionando hacia un modelo más adaptativo a las necesidades actuales, obligación y responsabilidad que tenemos, por cierto, todos los equipos de intervención.

 


[1] SÁNCHEZ MORALES, Mª R. y TEZANOS VAZQUEZ,S.: La población «sin techo» en España. Un caso extremo de exclusión social; ed. Sistema, Madrid, 2004.

[2] CABRERA, P. y MALGESINI, G.: Inmigrantes y sinhogarismo en España. Informe Nacional 2001-2002. FEANTSA, 2002.