La función de la sociedad en la gestión del medio marino
La ecorregión del África occidental, que cubre más de 3600 kilómetros y de la que forman parte seis países, entre los que se encuentra Mauritania, posee dos características destacables: el upwelling y las zonas húmedas, que hacen de ella una de las regiones pesqueras con más diversidad[1] y, económicamente, una de las más importantes del mundo. De ahí la necesidad de comprender y gestionar el medio marino de esta región.
En Mauritania la pesca genera unos 300.000 millones de euros cada año, convirtiéndose en uno de los recursos económicos más importantes del país y en una fuente esencial de ingresos para el desarrollo socioeconómico del país. Doce pueblos de pescadores viven a lo largo de la costa mauritana (7.000 personas de las cuales la mayoría son mujeres y niños) y 26.000 marinos dependen directamente de la pesca, de los cuales 15.000 trabajan en la pesca industrial y 11.000 en la pesca artesanal.
Desde el descubrimiento en 2001 de petróleo y gas en la región del África occidental, la explotación de petróleo offshore y la contaminación de rutina[2] no han hecho sino agravar la contaminación marina, particularmente en Mauritania, donde los medios técnicos de lucha contra la contaminación son muy limitados.
Para llevar una evaluación medioambiental estratégica de su zona marina, con el fin de prever y de evaluar los impactos de la contaminación medioambiental, cuyos efectos negativos son de orden ecológico y haliéutico pero también socioeconómicos, el Estado mauritano desarrolló su capacidad institucional particularmente con la creación de un Ministerio encargado del Medio Ambiente, además de con la firma y la ratificación de algunos convenios internacionales: el Convenio MARPOL 73/78 para Prevenir la Contaminación por los Buques, el Convenio OPRC 1990 sobre Cooperación, Preparación y Lucha contra la Contaminación por Hidrocarburos y el Convenio LC 1972 sobre la prevención de la contaminación del mar por vertimientos de desechos y otras materias, conocido como el Convenio de Londres.
Sin embargo, estos esfuerzos institucionales resultan insuficientes sin la implicación activa de numerosas partes presentes en los procesos de decisión.
Los defensores del entorno marino y los científicos poseen informaciones útiles sobre el funcionamiento y la sensibilidad del ecosistema marino. Sus aportaciones son muy importantes para definir los límites que no hay que sobrepasar en la explotación petrolera y para no causar daños al medio ambiente y a las actividades socio-económicas del país.
En esta línea, en Mauritania, las ONG, los defensores, los científicos y los especialistas del medio ambiente se reúnen en un comité consultivo ciudadano para crear sinergias que les permitan llevar a cabo su noble misión medioambiental y, sobre todo, la sensibilización y educación medioambiental que forma parte de las misiones esenciales de toda ONG medioambiental que lucha contra todas las formas de contaminación.
En esta línea, la información medioambiental ocupa un lugar importante en el seno de las preocupaciones de toda ONG, científicos y ecologistas. El principal objetivo de esta información medioambiental concierne a la transferencia de informaciones minuciosas con vistas a reforzar la sensibilidad ecológica, la ecociudadanía y el cambio del comportamiento cotidiano del ciudadano en general y de los jóvenes en particular. Esta actividad de información en el seno de las ONG debe existir bajo todas las formas posibles de difusión (soportes escritos, conferencias científicas, campañas de sensibilización, visitas al terreno, etc.) y entre los canales utilizados se debe priorizar las instituciones educativas, los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales.
Así pues, nos acercaremos a los resultados positivos con el fortalecimiento de las campañas de sensibilización, centradas en tres ejes: (1) los ciudadanos en general, (2) las industrias y (3) la infancia y juventud, y que engloban el conjunto de categorías de contaminación y de sesiones de formación en materia de educación medioambiental. Se elevan como objetivos prioritarios de dichas acciones: (a) el desarrollo de una la conciencia medioambiental entre los ciudadanos y particularmente entre los jóvenes para orientar su comportamiento hacia conservación de los ecosistemas y de la riqueza naturales; (b) la formación de una cultura medioambiental que prepare al ciudadano mauritano para una participación activa en el esfuerzo nacional de protección del medio marino y para abrir horizontes a todo que esto realiza al nivel nacional, regional e internacional; (c) el fortalecimiento de la ecociudadanía; (d) la lucha contra toda forma de contaminación: agua, aire, etc.; (e) la sensibilización de las escuelas rurales mediante una asociación medioambiental móvil a través de todas las regiones concernidas por el país; (f) la organización y marco de las sesiones de formación, de jornadas de animación a favor de los animadores de las asociaciones medioambientales; etc.
Por otra parte, no menos relevante, está la sensibilización de las tripulaciones a bordo de los buques de transporte marítimo y de pesca, que se debe centrar en las "redes fantasmas", los equipos perdidos o abandonados por los pescadores porque causan perjuicios al medio marino y tienen repercusiones importantes sobre el stock de especies marítimas. Entre las principales repercusiones engendradas por la pérdida o el abandono de los equipos de pesca se encuentra:
- La captura continua "pesca fantasma" de peces u otros animales como las tortugas, las aves marinas, los mamíferos marineros que están protegidos y mueren;
- las alteraciones del suelo submarino;
- los peligros para la navegación: pueden causar accidentes en mar y dañar los barcos;
- las partículas finas de plásticos procedentes de la degradación de los pedazos de plástico van a proliferar y estos pequeños pedazos pueden tener efectos preocupantes porque una vez ingeridos por peces, pasan a la cadena alimentaria que lleva hasta el hombre.
Finalmente, si partimos del hecho de que la mayor parte de las ONG mauritanas no pueden actuar unilateralmente en caso de contaminación marina masiva o en caso de sensibilización a gran escala (para alcanzar a todos los pueblos de pescadores que se encuentran a lo largo de los 730 kilómetros de costa mauritana), adquiere una importancia sustantiva la cooperación internacional, particular basándose en el objetivo de sensibilización y educación medioambiental con las ONG extranjeras y precisamente las españolas interesadas en la protección del medio marino, de las especies marítimas amenazadas y en vías de extinción tales como las tortugas de mar, focas monjes, delfines, tiburones etc.
En definitiva, es urgente actuar y no dejar nuestros espacios convertirse en un cubo de basura. Y precisamente, para preservar la productividad de nuestro océano y de nuestros ríos para las generaciones futuras, el Estado mauritano y la sociedad en su conjunto deben aportar, en lo que a cada parte concierne, un mínimo de medidas eficaces, ya sea a partir de la sensibilización de poblaciones costeras e industrias (recordándoles que el "mejor residuo es el que no se produce"), participando en jornadas de voluntariado para la limpieza de las playas[3] o desarrollando otras acciones pertinentes para erradicar el problema de la contaminación marina en nuestro país.
[1] Las aguas de los países de la ecorregión del África occidental, particularmente las mauritanas, ofrecen unas condiciones de vida adecuadas para numerosas especies marinas
[2] Generada por el tráfico marítimo, generalmente asociado a la limpieza de las grandes cisternas de grandes barcos petroleros, las operaciones en los terminales se acompañan a menudo por pequeños vertidos accidentales de petróleo que ocurren generalmente durante las operaciones de carga y descarga de petróleo que tienen lugar, con mucha frecuencia, en los puertos y terminales petroleras como las plataformas de producción offshores.
[3] La limpieza de las playas puede considerarse como una última solución de urgencia por la presencia abundante de los macrorresiduos plásticos y metales: botellas, bidones, corchos, cebos, guantes, globos, redes, cuerdas, latas, barras de hierro, placas de aluminio.





